jueves, 8 de octubre de 2026

IDESERVEIT — CLÁSICOS DEL ROCK EN ESPAÑOL

eres — café tacvba 

con devoción y ternura me entrego a ti, porque mi mente te piensa constantemente.

cuando no estamos juntos, cuento los segundos para encontrarte y que en la compañía del otro podamos escapar de la realidad que nos agota. cedo en tus manos mi pecho abierto, sin armaduras o protección que disimulen lo que siento; aún en mi fragilidad, desnudo mi alma en un mundo donde la intensidad es vista como debilidad, porque quiero entregarme a ti a sabiendas de que con ello te condedo el poder de herirme con crueldad, pero seimpre confiando en tu cuidado y dulzura.

eres la fortaleza a la que me aferro cuando el ánimo me abandona y la luz que me guía en el camino de regreso al edén.

tus brazos se volvieron el refugio que necesito para apaciguar mis dolores en una existencia donde el día a día se siente desgastante. las preocupaciones no desaparecen, los obstáculos siguen llegando y los días malos se mantienen en nuestra realidad, pero tus palabras cálidas me acompañan cuando siento que mi paz se desmorona, brindándome tranquilidad y volviendo cada dificultad más llevadera. te buscaría en cada una de mis vidas, porque mi corazón solo en ti confía cuando todo se siente incierto. y aunque no te ofrezco un amor perfecto, aún con mi fragilidad y mis defectos, trato de brindarte la misma luz que tú le ofreces a mis días más oscuros.  

encuentro en tu existencia un motivo para permanecer en calma y ser mejor cada día, procurando que jamás dudes de la inmensidad de mi cariño. me entrego a ti sin esperar que todo sea perfecto ni que me protejas de las tistezas que acompañan la vida, sino con el deseo de que, cuando el destino nos ponga a prueba, tus pecho siga siendo ese hogar al que tanto ansío regresar.

me entrego a ti porque tu corazón es el camino que quiero recorrer por una eternidad, sin temor de los laberintos en los que tenga que perderme o las distancias que deba atravesar, mientras el destino seas tú, siempre habrá un motivo para continuar. mi cuerpo te busca y mi alma te elige una y mil veces, porque lo que más quiero en este mundo eres. 

IDESERVEIT — CHILL KILL, RED VELVET

op. 04, will i ever see you again?

soooyoung había asistido al edificio de su compañía debido a una reunión con el equipo de planeación, pues había varias propuestas publicitarias que debían revisar en conjunto. es por ello que lo último que la chica pensó escuchar fue red flavor, uno de los sencillo de su banda, sonando en los pasillos.

no era poco común que los trainees de sm entertainment usaran canciones de grupos de la compañía para sus entrenamientos, pero aun así le resultó una agradable sorpresa oír que su música resonara en el lugar. movida por la curiosidad, siguió el sonido de la melodía y se aproximó a la sala de ensayos, descubriendo a sus hoobaes del recién debutado grupo de chicas, hearts2hearts, practicando la coreografía con suma concentración.

fue al preguntar por aquella inesperada elección musical que sooyoung se enteró de que no se trataba de un simple ejercicio de entrenamiento: las chicas se encontraban preparando un cover de red flavor para una premiación en la ciudad de macao.

el hecho la enterneció, pues saber que red velvet representaba un ejemplo a seguir para las nuevas generaciones la llenaba de orgullo. y al observar a las chicas esforzándose tanto, no pudo evitar ver reflejadas en ellas a sus propias compañeras durante la época de su debut.

aunque también la llenaba de nostalgia. porque no importaba lo mucho que sooyoung se esforzara por disfrutar el ahora, inevitablemente el tiempo pasaba en un abrir y cerrar de ojos. y si bien la fémina sentía que dentro de su corazón aún seguía siendo aquella muchachita de 18 años que, llena de sueños, debutó como la maknae de red velvet, habían pasado 11 años desde el lanzamiento de happiness, su sencillo debut. dos grupos femeninos habían debutado desde que red velvet lo hizo, y sooyoung no podía evitar sentir cierto asombro al saberse una veterana en el medio siendo tan joven.

ver a los idols novatos le hacía sentir nostalgia por su propio grupo; extrañaba promocionar con ellas y cantar juntas sobre el escenario. había pasado más de un año del lanzamiento de cosmic, y no tenían claro cuándo podrían volver a reunirse, pues las cinco contaban con agendas llenas de promociones en solitario. pero sabía que eso no significaba que era una despedida, pues sooyoung sabía que las cuatro chicas amaban y cuidaban red velvet tanto como ella misma, y aunque por el momento estuvieran tomando caminos separados, no se trataba del fin.

solo era cuestión de esperar y ser paciente, pues once años atrás jamás habrían imaginado todo lo que llegarían a vivir juntas. y aunque podría sonar como un cliché, ya se habían encontrado una vez… ¿qué les impediría volver a encontrarse?

IDESERVEIT — CHILL KILL, RED VELVET


op. 07 one kiss  

primero empezó con un beso, un contacto casto y delicado en el que sus labios apenas se tocaron. sin embargo, fue como el descubrimiento de algo nuevo; una sensación desconocida que de inmediato la dejó enganchada. no eran demasiados los momentos en los que se encontraban a solas, pero se aseguraban de hacer que cada minuto contara. sus cuerpos parecían buscarse por instinto, acortando una distancia que jamás parecía mantenerse por demasiado tiempo. mientras, sus labios se buscaban con desesperación, volviéndose imposible resistir aquella atracción.

sin embargo, con cada encuentro, sooyoung sentía que perdía un poco de respeto por sí misma. la culpa comenzaba a carcomerla lentamente y se instalaba sobre sus hombros, como un peso que cargaba día tras día. sabía que había cruzado la línea, y que aquella aventura no era simplemente un desliz, pero no le importaba lo suficiente como para detenerse. 

a pesar del remordimiento, sooyoung decidía activamente ignorar la voz en su cabeza que en todo momento le recordaba que estaba haciendo algo imperdonable. porque bastaba con pensar en hyunjun para desear volver a él el día siguiente. y no solo se despreciaba porque no era capaz de resistirse a la tentación, sino porque no se arrepentía de ninguna forma.

— creo que debería irme ya… —murmuró la chica con pereza. sin embargo, a pesar de sus palabras, permaneció acomodada en el regazo del mayor, donde llevaba la última media hora. hyunjun pronunció un «uhum» distraído, pero de ninguna forma se separó de ella.

la habitación se llenaba con el sonido del chasquido húmedo de sus labios mezclándose con sus respiraciones agitadas, mientras las manos del mayor trazaban suaves figuras bajo la blusa de sooyoung.

— por favor, quédate un rato más… —respondió el otro. y la menor no supo si fueron sus palabras o el tono de voz usado, pero no fue capaz de negarse a su pedido. como si de un momento a otro olvidara las razones por las que debía marcharse, sus labios volvieron a encontrarse y ella depositó besitos castos sobre los de él hasta que la distancia entre ambos se volvió inexistente. las manos del hombre terminaron por alzar su blusa y pronto la prenda terminó abandonada en algún rincón de la habitación.

mientras se tratara de hyunjun, sooyoung no era difícil de cautivar.


martes, 6 de octubre de 2026

IDESERVEIT — CHILL KILL, RED VELVET

op. 10, scenery 

era la primera vez que volvía a casa después de una larga temporada de promociones, sin embargo, sooyoung no podía encontrarse más feliz. el sencillo “power up” había sido todo un éxito entre el público coreano, colocando a red velvet como uno de los grupos líderes de su generación. gracias a ello, la cantante fue capaz de comprarles a sus padres una nueva residencia en seúl, lo cual la llenaba de orgullo. tal vez no era un lugar demasiado lujoso, pero sí fue capaz de brindarles un hogar en una zona residencial. su infancia en jeju nunca estuvo llena de opulencia; al contrario, hubo momentos en los que sus padres tuvieron dificultades económicas. es por ello que le brindaba una enorme paz al fin poder darles su propio espacio, uno con un pequeño jardín donde su madre pudiera plantar flores y su padre pudiera sentarse en las tardes a contestar su sudoku.

sin embargo, no importaba qué tan famosa fuera: sooyoung no podría librarse de tener que ayudar a sus padres a empacar. la casa entera estaba completamente desordenada; cajas por doquier, pilas de ropa que su hermana planeaba donar y un montón de libros que su madre quería tirar.

su habitación no era la excepción, por lo que observaba con ligero cansancio la pila de objetos que descansaban sobre su cama. no tenía idea de cuánto tiempo le tomaría decidir qué artículos empacaría, donaría o tiraría, por lo que entre suspiros derrotados acabó dirigiéndose hacia una de las cajoneras. mientras más pronto empezara, más rápido terminaría.

ahí, guardada en lo más recóndito del último cajón, sooyoung se encontró con una pequeña cajita cubierta con stickers de sanrio, lo cual le hizo fruncir el ceño.

no es que no reconociera aquella caja, solo no recordaba su existencia. al menos no hasta ese momento.

con curiosidad, inspeccionó su contenido y se encontró con varios recibos viejos, algunas fotografías sueltas y pequeños post-its con notitas que sus amigas de la escuela secundaria le habían escrito. la fémina no pudo evitar sonreír al leer los mensajes de aliento que aquellas adolescentes le escribieron luego de enterarse de que había sido aceptada como trainee de su actual compañía, sm entertainment.

inevitablemente, no pudo evitar que la nostalgia se apoderara de ella, pues poco quedaba de aquella adolescente que iba a comer tteokbokki con sus amigos todos los viernes después de la escuela. desde muy joven se vio obligada a renunciar a la vida que conocía a cambio de la posibilidad de cumplir su sueño y, a pesar de que jamás se había arrepentido de sus decisiones, en ocasiones sooyoung no podía evitar preguntarse qué sería de su vida en caso de no haber abandonado jeju a tan temprana edad.

«¿hubiera ido a la universidad? ¿qué carrera habría elegido? ¿hubiese contraído matrimonio ya?»

más de una vez pensaba en ello, y muy dentro de sí, le gustaría echar un vistazo a aquella vida. por unos segundos, sooyoung imaginó cómo podría haber sido aquel futuro que nunca llegó a conocer.

y, aun así, no sentía arrepentimiento alguno.

porque tenía a sus miembros, su carrera y una vida entera en seúl. aquella adolescente de jeju había trabajado arduamente para cumplir sus sueños y llegar hasta donde estaba, aunque eso no le impidiera preguntarse de vez en cuando sobre aquel futuro alterno.

con una sonrisa, volvió a guardar la fotografía dentro de aquella caja de sanrio y la empacó en una de las cajas de la mudanza.

porque si no podía regresar a aquellos días, al menos se aseguraría de llevar las memorias consigo.


lunes, 5 de octubre de 2026

IDESERVEIT — CHILL KILL, RED VELVET

op. 02 knock knock (who’s there?) 

— sooyoung-sshi, qué bueno verte por aquí…

escuchó una voz masculina dirigirse a ella, y un escalofrío le recorrió de pies a cabeza al reconocer inmediatamente quién estaba hablando. con evidente sorpresa en el rostro, dirigió su atención hacia él y notó cómo hyunjun le dedicaba una sonrisa suave.


por un instante, sooyoung sintió que contenía el aliento y se mantuvo inmóvil, titubeante. por alguna razón que no terminaba de comprender, aquel hombre conseguía ponerla tan nerviosa que solo pudo atinar a hacer un ademán muy suave con su diestra, a modo de saludo.


el pequeño crush que sentía por el amigo de su novio estaba comenzando a carcomerla por dentro. pero, aun así, la tentación era demasiado fuerte como para enterrarla en lo más profundo de su ser.


aunque a veces parecía ser excesivamente tímido, el pelinegro era amable y siempre se dirigía a ella con calidez. tal vez eso era lo que la había enganchado en primer lugar: hyunjun la hacía sentir vista, como si tuviera su completa atención cada vez que se encontraban a solas. 


algunas veces parecía tratarla como lo que era: simplemente la novia de su amigo. pero, en otras ocasiones, sus miradas se prolongaban unos segundos más de lo debido y parecía acercarse más de lo necesario al hablar. y a pesar de que aquello hacía sentir a sooyoung como una pésima persona, sin darse cuenta había comenzado a corresponder sus gestos: sonreía de manera exagerada, sostenía su mirada al hablar y buscaba cualquier excusa para tocarlo. 


era un misterio para la chica cuándo habían comenzado ese pequeño juego, pero empezaba a gustarle mucho más de lo que se sentía cómoda admitiendo. cuando hyunjun estaba cerca, volvía a sentir algo que en su propia relación parecía haber muerto tiempo atrás. la atracción parecía mútua, y cada vez le parecía más difícil sacárselo de la mente. 


— te ves bien, oppa… —respondió con una sonrisa que le achinó los ojos.


sooyoung no pudo resistirse y terminó aproximándose hacia él unos cuantos centímetros, hasta que sus rostros quedaron demasiado cerca. tanto, que podía sentir su aliento rozarle las mejillas.

quiso pensar que no estaba malinterpretando sus señales cuando, por un instante, ninguno de los dos pareció dispuesto a apartarse. al menos no por el momento. tan solo se observaron el uno al otro, como si ambos estuvieran esperando que el contrario decidiera qué hacer a continuación.


entonces notó que el alto bajaba la mirada hacia sus labios. y supo que era un juego peligroso. pero aun así, decidió que no iba a preocuparse demasiado por las consecuencias.

IDESERVEIT - CHILL KILL, RED VELVET


op. 8 — bulldozer 

aunque las relaciones románticas seguían siendo un tabú en corea del sur, el cantante crush, su pareja, había lanzado un nuevo álbum, y aquello no evitó que sooyoung asistiera a la sesión de escucha. sin embargo, el hecho de tener que asistir a escondidas para evitar que algún medio se enterara de ello le quitaba todo romanticismo al gesto.

sooyoung estaba hastiada de esconderse. a veces fantaseaba despierta con que serían como alguna de las parejas de occidente y podrían vivir su romance bajo la luz pública. soñaba que tendría el control y haría que todo pareciera muy fácil.


pero en el fondo, sabía que su situación actual era lo mejor para la carrera de ambos. aunque eso no evitaba que la chica comenzara a sentirse incómoda con cada día que transcurría. anhelaba vivir un noviazgo normal, pasear con su pareja y apoyarlo cuando el momento lo ameritara, como esa noche; pero de manera libre.


sin embargo, ahí estaba. en la terraza del club, portando una mascarilla que escondía su rostro para evitar ser reconocida. normalmente era una chica extrovertida, pero unos cuantos minutos allí dentro hicieron que la joven solo pensara en escapar.


no era solo la incomodidad de tener que esconderse siempre, sino también cierta sensación de culpa al estar haciendo algo que, en otro momento, le habría provocado ilusión. pero ahora apenas despertaba interés en ella, inclusive muy en el fondo sentía que sus acciones se basaban en lo que debía hacer, no en un deseo propio. aunque, si sooyoung debía sincerarse, la presencia del otro tampoco ayudaba a borrar aquella sensación de vacío que cargaba consigo a diario.


a veces se preguntaba si su pareja sentiría lo mismo, porque él tampoco parecía querer derribar la barrera que poco a poco se había formado entre ambos. dejó de sorprenderla con pequeños detalles, ya no preguntaba por su día y sooyoung juraba que incluso comenzó a mirarla de otra manera.


y la chica no era tan paciente como parecía.


había sido paciente porque entendía que aquello era lo mejor para ambos. había aceptado los límites impuestos por sus empresas, tener que esconder toda foto juntos y lidiar con el acoso en línea por su cuenta, todo con la esperanza de que las cosas mejorarían. lo que no había previsto era que, mientras esperaba a que las cosas cambiaran, ellos también terminarían haciéndolo.

de pronto, su teléfono se iluminó en varias ocasiones y los mensajes de aquel hombre llenaron la pantalla. habían pasado casi cuarenta minutos desde que salió hacia la terraza y él apenas notó su ausencia. suspiró hondo y supo que algo andaba mal cuando no sintió la necesidad de responderle de inmediato; sería su pequeña chispa de rebeldía, porque tal vez aquel era un día importante, pero hoy se regiría bajo sus propias reglas.


por primera vez, no quería pensar en lo que era mejor para ambos, solo quería hacer lo que ella quería sin temor a lo que pensaran los demás. 

domingo, 4 de octubre de 2026

IDESERVEIT - CHILL KILL, RED VELVET


op 05, nightmare

su cuerpo se siente más pesado de lo común, pero sooyoung continúa avanzando. no recuerda cómo llegó ahí y tampoco tiene idea de hacia dónde se dirige, pero dentro de su corazón sabe que todo estará bien. o al menos a eso es a lo que se aferra con esperanza. la niebla le dificulta mirar, sus ojos arden y el corazón le late con fuerza. no sabe por qué, pero se encuentra enormemente preocupada. 

siente que ha caminado una eternidad pero no avanza a algún lado. sooyoung podría jurar que ha visto la misma piedra infinidad de veces. ¿acaso se encuentra en un sueño? 

no está joohyun, ni seulgi, ni seungwan o yerim, y lo primero que cruza su mente es el deseo de verlas, preguntándose si estarán bien. ¿estarán a salvo? 

de pronto, el susurro de los árboles tras suyo la hace detenerse y sooyoung teme al darse cuenta que no estaba sola. se da media vuelta e intenta enfocar su vista para distinguir la figura frente suyo, pero la nula luz la imposibilita. con las manos temblorosas se aferra a su blusa y retrocede muy lento. 

— ¿hay alguien ahí? —cuestiona con un hilo de voz, pero no tiene respuesta más allá del crujir de las hojas. 

siente que el corazón se le va a salir del pecho cuando de pronto escucha un grito seco a lo lejos, y por inercia corre hacia el sonido, pues teme que se trate de alguna de sus amigas. sooyoung no entiende nada y la desesperación aument; desea con todas sus fuerzas que se trate de un mal sueño. corre hasta que sus rodillas tiemblan, pero no parece acercarse al sonido.

— ¿joohyun unnie? ¿seungwan unnie? —pronuncia casi sin aliento, sintiendo cómo las lágrimas comenzaban a asomarse en sus pestañas. la niebla se vuelve más espesa, y sooyoung siente que se ahoga. todo le da vueltas, y por primera vez desea que aquello sea tan solo una broma cruel de sus compañeras. 

de pronto, la oscuridad es todo lo que la rodea. no puede ver nada y su cuerpo no le responde. la angustia le carcome por dentro, el pecho le duele y sooyoung simplemente se rinde, desesperanzada. 

cierra los ojos, y cuando los vuelve a abrir su visión es borroza. pero ya no está en el bosque, sino en su habitación. la luz de la gran ciudad se cuela por la ventana, y el ruido del tráfico se escucha a lo lejos. suspira aliviada, a sabiendas de que solo había sido un mal sueño, luego nota las compresas frías sobre su frente y cómo sus mejillas se sienten húmedas. 

— ¿estuve llorando? —pregunta para sí misma. a su vez, alguien abre la puerta y una silueta bajita se cuela, aproximándose a ella. 

— sooyoung-ah, ¿estás bien? tuviste mucha fiebre —preguntó joohyun. 

la chica alta sonríe y asiente muy despacio, y extrañamente eso no le sorprende a joohyun, porque sooyoung siempre está sonriendo. 

— sí, solo estoy cansada… gracias por no dejarme sola, unnie.

joohyun le sonríe de vuelta antes de cambiar con cuidado una de las compresas en su frente, mientras sooyoung se acomoda entre las sábanas. 

— duerme un poco más, las demás también están preocupadas por ti. 

escucha, y aquellas palabras consiguen aliviar su angustia por arte de magia: las cinco estaban bien, todo había sido un sueño. aunque no puede evitar avergonzarse de sí misma al haberse asustado tanto, así que solo cierra los ojos. 

— qué sueño tanto horrible —murmura luego de un suspiro y escucha reír muy bajito a su líder. 

—no pienses demasiado en eso, mejor intenta descansar. 

responde la mayor, antes de salir de la habitación. de ese modo, sooyoung se remueve sobre la cama y se arropa hasta el cuello. 

— sooyoung… —siente un aliento tibio chocar contra su oído y la chica abre los ojos de golpe, tan solo para encontrarse sola en la habitación. 

permanece inmóvil, observando la puerta por donde joohyum acaba de salir y su corazón vuelve a golpear con fuerza. 

¿solo fue un sueño? 

IDESERVEIT - CHILL KILL, RED VELVET

 


01. chill kill



IDESERVEIT - CHILL KILL, RED VELVET.

 09. wings



IDESERVEIT - CHILL KILL, RED VELVET.

 

op. 03, underwater 



sábado, 3 de octubre de 2026

INKIGAYO SANDWICH (opción 03, ft. @artemisa)

durante varios días, sooyoung repasó la posibilidad de agradecerle a su hoobae el amable gesto que había tenido con ella. sin embargo, había un pequeño problema: no estaba segura de que sus sospechas fueran correctas.

luego de su presentación, la cantante estuvo preguntando entre el staff del programa, pero aparentemente ninguno había sido capaz de mirar a detalle la escena. y no los culpaba, puesto que las grabaciones solían incluir a distintos equipos de trabajo; era normal que todos estuvieran en su propio mundo, luchando por cumplir con su agenda de acuerdo a lo programado.

pero joy era terca, y estaba segura de que no iba a rendirse tan fácil.

para su fortuna, la manager de la cantante era una persona muy astuta. no le tomó demasiado tiempo dar con una posible sospechosa, pues con una breve investigación y el uso de algunos contactos dentro de la industria, fue capaz de reconocer la letra en el papel y a una joven que había estado paseando por los alrededores de su camerino. no obstante, el problema radicaba en que no estaba segura. y sooyoung no deseaba avergonzarse frente a una de sus hoobaes. además, sus promociones estaban a punto de terminar, y no tenía idea de cuándo volvería a coincidir con la miembro de kep1er.

aún así, quería agradecerle de alguna manera el pequeño gesto que xiaoting había tenido con ella. pues aunque la menor no lo supiera, aquel detalle le había dado ánimos cuando más los necesitaba, y lo último que deseaba era que pasara desapercibido.

después de meditarlo un poco, sooyoung decidió que lo más sencillo e inocente sería agradecerle con un café, ya que había recibido un coffee truck de parte de sus compañeras, seulgi y joohyun, como parte de las felicitaciones por sus promociones, así que no tuvo que buscar demasiado para encontrar la excusa perfecta.

aunque eso no significaba que sería ella quien se lo entregaría personalmente, pues el miedo de estarse equivocando de persona aún estaba presente. de ese modo, luego de haberse asegurado de que su manager lo entregaría en su lugar, escogió un iced americano y escribió una pequeña nota en el cartón que rodeaba el vaso:

« xiaoting-ssi, la canción fue muy bonita, la próxima vez no te escondas y tomemos un café juntas ㅠㅠ ♡ »

tal vez estaba pecando de ingenua y se había arriesgado al confiar en unas cuantas pistas. pero tampoco perdía nada con intentarlo; a fin de cuentas, siempre podía disculparse por la confusión. y, en caso de que la información de su manager fuera correcta, tenía la posibilidad de encontrar una nueva amiga.

—¡listo, unnie! por favor, hazle llegar el café a xiaoting-ssi —exclamó sooyoung con una sonrisa, al tiempo que dejaba el vaso en las manos de su manager antes de volver a su camerino.

ahora solo quedaba esperar que su mensaje llegara a la destinataria correcta.

INKIGAYO SANDWICH (opción 05, ft. @artemisa)

aunque era claro que sooyoung estaba lejos de ser una novata, no podía evitar sentir un ligero nerviosismo haciéndose presente en su estómago con cada una de sus presentaciones en solitario. estar sobre un escenario podía ser una de sus mayores pasiones, sin embargo, la pelirroja tendía a la autoexigencia.

había puesto su alma en aquel disco, cuidando cada detalle del mismo. ansiaba que todo fuera perfecto y con ello, dar su mejor cara a reveluv, sus fans.

pero aun así, no podía evitar extrañar a sus compañeras.

cada que observaba a sus hoobaes pasar riendo luego de una presentación, sooyoung sentía cierta envidia. estar en la sala de espera solía ser más llevadero cuando tenía a sus compañeras para bromear o repasar el script que su empresa había preparado para la entrevista previa a su presentación. pero ahora que debería hacerlo por sí misma, la normalmente extrovertida chica se encontró perdida en sus pensamientos mientras abrazaba la melancolía.

de pronto, un pequeño papel se coló por la puerta de su camerino. inicialmente, el rostro de la fémina se adornó con confusión, pero se mantuvo en silencio y simplemente recogió la nota del suelo, pues la curiosidad creció al notar que llevaba su nombre.

a sooyoung le desconcertó ver que la nota era muy breve y que tampoco había sido incluido un remitente, por lo que se asomó por la puerta con la esperanza de encontrarse con el emisor del mensaje. pero se llevó una gran decepción cuando solo se encontró al staff de M Countdown corriendo de un lado a otro.

—¿habrá sido alguno de ellos…? —murmuró para sí misma, aunque pronto descartó la idea.

luego, miró la hora en su teléfono y notó que aún le quedaban al menos quince minutos antes de tener que abandonar su camerino, por lo que acabó enfocando su atención en el pequeño detalle que su mensajero anónimo le había dejado y reprodujo la canción.

mientras escuchaba la letra, sooyoung no pudo evitar que una sonrisita se asomara en sus labios. tal vez era la señal del destino que necesitaba para recordar, en medio del caos, que después de todo su esfuerzo aún podía permitirse disfrutar de las pequeñas cosas.

de ese modo, acabó tomándose una foto antes de su presentación, misma que subió a sus historias con «banana pancakes» de fondo, esperando que la otra persona supiera que su mensaje había sido recibido.

INKIGAYO SANDWICH (opción 01 ft kai)

 escrito hecho con persona externa*

a pesar de que jongin pasó un largo periodo siendo aprendiz, había debutado cerca de la fecha en que sooyoung fue aceptada dentro de sm entertainment. no obstante, de alguna manera terminaron volviéndose amigos cercanos. la chica no era capaz de recordar cómo había sucedido aquello, porque todo se sentía natural con el moreno; pues, a pesar de ser alguien bastante tímido en su vida privada, la extrovertida cantante había sido capaz de romper aquella barrera que el mayor solía mantener con la gente desconocida.

por ello, no podía comprender cómo, de un momento a otro, su comunicación con jongin acabó deteniéndose de manera abrupta, al menos desde la perspectiva de sooyoung. desde el encuentro que tuvieron en la sala de prácticas, ninguno había querido dar su brazo a torcer en aquel momento. ambos se encontraban preparando sus presentaciones en solitario para el concierto especial de su empresa, el smtown en seúl, así que el momento era importante para los dos. sin embargo la discusión que tuvieron no causó otra cosa que impedir que se dirigieran la palabra durante un tiempo.

sus miradas se cruzaron varias veces durante el concierto, pero ni sooyoung ni jongin quiso dar el primer paso.

finalmente, los meses transcurrieron y, con cada día que pasaba, a la chica le parecía más difícil encontrar el momento para acercarse a su amigo. ya había perdido la cuenta de las veces que entró a sus notas en un intento de escribir algún mensaje, pero el nerviosismo y el miedo al rechazo la hacían borrar todo lo que había redactado.

hoy, sin embargo, volvían a encontrarse para los ensayos del smtown que se llevaría a cabo en tokio. sooyoung creía haberlo visto desaparecer detrás de una de las puertas que conducían a la sala de ensayo; no estaba segura de si él también la había visto, pero por un instante pensó en seguirlo para intentar hablar con él.

quizá decirle que no estaba enojada, o tal vez confesarle lo mucho que lo había extrañado.

pero también sabía que había pasado demasiado tiempo en silencio como para llegar de la nada e intentar disculparse. además, la sola posibilidad de que el mayor siguiera enojado hacía que volviera a dolerle el estómago.

después de meditarlo unos segundos, se dio cuenta de que no contaba con el tiempo suficiente para hacerlo. pero eso no impidió que, antes de partir, sooyoung decidiera pasar a la tienda de conveniencia que se encontraba a un par de calles del edificio de su empresa para comprar algunos bocadillos para jongin: una bolsa de frituras, un sándwich y una pequeña leche de banana. luego dejó todo en una de las salas de descanso, esperando que aquella pequeña ofrenda de paz pudiera ablandar el corazón ajeno.

de ese modo, la chica finalmente terminó armándose de valor y envió un mensaje a su amigo:

« oppa, te extraño mucho ㅠㅠ

lamento lo que pasó antes. no voy a pedirte que admitas que estabas equivocado ni tampoco admitiré que tú tenías la razón… pero ya me cansé de no hablar contigo.

te dejé una ofrenda de paz en la sala de descanso, ¡buen provecho!

p.d. tampoco tienes que responderme ahora, solo quería que supieras que echo de menos a mi amigo. »

con el corazón latiéndole con fuerza, sooyoung bloqueó su teléfono y lo guardó en el bolso, no queriendo ver la respuesta del chico en caso de que fuera negativa. sin embargo, al menos le quedaba el consuelo de que jongin conseguiría comer, ya que era consciente de la apretada agenda del moreno en ese momento.

INKIGAYO SANDWICH (opción 02, ft @stylish)


la cafetería del backstage estaba mucho más llena de lo habitual. entre múltiples grupos entrando y saliendo, el lugar se había convertido en un completo caos; los managers buscaban a sus artistas mientras algunos jóvenes idols corrían de un lado a otro para estar listos antes de sus respectivas presentaciones. muchos buscaban algo para comer, pero ese día parecía una misión imposible.

mientras sus demás compañeras terminaban de maquillarse, sooyoung había conseguido escapar unos minutos de su camerino. y fue ahí donde lo vio, detrás del mostrador: el último sándwich disponible.

tomó uno de los platos y enseguida colocó el sándwich sobre este. estaba a punto de dirigirse a la caja para pedir un iced americano cuando escuchó una voz masculina dirigiéndose a ella.

—ese es mío.

habló un joven; cuando sooyoung se dio media vuelta, se percató de que se trataba de sunwoo, el miembro más joven de the boyz. jamás había cruzado palabra con él, sin embargo, hacía poco seungwan y seulgi habían grabado un vídeo para tiktok con un par de miembros de aquella agrupación, dejándole una buena impresión a todas las chicas de red velvet.

lo observó sorprendida, aunque no estaba segura de si era por encontrarse con él en aquella situación o por la manera en que un hoobae le estaba hablando, bastante distinta de la amabilidad que había recibido de los otros jóvenes.

—¿perdón? —cuestionó la castaña con incredulidad.

en su camino hacia el área de sándwiches lo había visto hablando con alguien del staff, por lo que un deje de confusión rápidamente se plasmó en su expresión.

—tú estabas perdiendo el tiempo. —el ceño de la mayor se frunció y tomó el sándwich, pegándolo contra ella, dispuesta a no dejarse vencer en aquella situación. entre las grabaciones y los cambios de vestuario, había terminado saltándose el desayuno. y después de inkigayo, todavía tenía otras grabaciones en su agenda; si no comía en ese momento, era probable que pasara el resto del día y parte de la noche sin tiempo para hacerlo.

sin embargo, no tardó demasiado en darse cuenta de que quizá aquella sería una situación que se repetiría con el menor. por ello, miró la hora en su teléfono. definitivamente no tenía tiempo para discutir por comida, pero tampoco deseaba perder su almuerzo después de haberlo esperado toda la mañana.

suspiró pesadamente y se cruzó de brazos, sabiendo que no le quedaba más remedio que comenzar a negociar con el otro.

—quizá podríamos compartirlo. —propuso en tono tranquilo, esperando que al otro le pareciera una propuesta razonable. aunque una parte de sí misma seguía pensando que ella había llegado primero. al final, aquello le parecía mucho más sencillo que continuar discutiendo en círculos; tenía poco tiempo y se negaba a desperdiciarlo negociando por un sándwich que, siendo honestos, tampoco parecía tan bueno.

—¿aceptas…?

BABY GIRL IN CONTROL, I FEEL LIKE NICOLE

 desde el momento en que sooyoung puso un pie en la alfombra roja de la premiación, estuvo segura de que aquella noche sería inolvidable. no solo porque su grupo se encontraba nominado a varias categorías, lo que tenía tanto a ella como a las miembros sumamente emocionadas, sino porque, esa noche, al mirarse al espejo, supo que lucía impecable. su vestido se ajustaba perfectamente a su figura y su maquillaje enmarcaba sus facciones con sensualidad; por un instante, dejó de sentirse solo como joy, miembro de red velvet.

no era aquella chica que había llegado a los MAMA cumpliendo una agenda más. se sentía en control, como la protagonista de uno de los tantos dramas que había estelarizado en el pasado. pero la única diferencia era que esa era la vida real.

mientras los fotógrafos gritaban por su atención, los flashes de las cámaras no dejaban de aparecer frente a sus ojos, cegándola por momentos. no obstante, la chica continuaba sonriendo con coquetería, deseando mostrar su mejor ángulo.

estaba consciente de lo bien que lucía, y no solo por la forma en que el staff la miraba con orgullo, sino por los gritos que los fans dejaban escapar cada vez que las cámaras la enfocaban y su imagen se transmitía en la gran pantalla del recinto, llenando el pecho de sooyoung con una satisfacción difícil de explicar.

no era que le agradara la idea de ser cosificada; sin embargo, no hacía mucho tiempo la cantante había sido duramente criticada por su apariencia. leer los titulares en naver había dejado una mella en la autoestima de sooyoung, así que había cierta validación que obtenía con tanta atención. y por un momento se permitió disfrutarla sin sentirse culpable. aquello era por lo que tanto había trabajado.

su teléfono continuaba llenándose de notificaciones, seguramente a causa de los fans que ya comenzaban a etiquetarla en las distintas fotografías que fueron capturadas en la tarde, logrando que las ansias de llegar a casa y revisar los comentarios en sus redes sociales se volvieran mayores.

gracias a los lightsticks que llenaban el auditorio, sooyoung pudo notar que incluso gente que no pertenecía a su fandom quedaba embelesada con tan solo una sonrisa, y aquello la hacía sentir dueña del escenario. no sabía cuánto tiempo duraría ese sentimiento de confianza; sin embargo, esperaba que perdurara más allá de la noche.





IDESERVEIT — CLÁSICOS DEL ROCK EN ESPAÑOL

eres — café tacvba  con devoción y ternura me entrego a ti, porque mi mente te piensa constantemente. cuando no estamos juntos, cuento los s...