op. 07 one kiss
primero empezó con un beso, un contacto casto y delicado en el que sus labios apenas se tocaron. sin embargo, fue como el descubrimiento de algo nuevo; una sensación desconocida que de inmediato la dejó enganchada. no eran demasiados los momentos en los que se encontraban a solas, pero se aseguraban de hacer que cada minuto contara. sus cuerpos parecían buscarse por instinto, acortando una distancia que jamás parecía mantenerse por demasiado tiempo. mientras, sus labios se buscaban con desesperación, volviéndose imposible resistir aquella atracción.
sin embargo, con cada encuentro, sooyoung sentía que perdía un poco de respeto por sí misma. la culpa comenzaba a carcomerla lentamente y se instalaba sobre sus hombros, como un peso que cargaba día tras día. sabía que había cruzado la línea, y que aquella aventura no era simplemente un desliz, pero no le importaba lo suficiente como para detenerse.
a pesar del remordimiento, sooyoung decidía activamente ignorar la voz en su cabeza que en todo momento le recordaba que estaba haciendo algo imperdonable. porque bastaba con pensar en hyunjun para desear volver a él el día siguiente. y no solo se despreciaba porque no era capaz de resistirse a la tentación, sino porque no se arrepentía de ninguna forma.
— creo que debería irme ya… —murmuró la chica con pereza. sin embargo, a pesar de sus palabras, permaneció acomodada en el regazo del mayor, donde llevaba la última media hora. hyunjun pronunció un «uhum» distraído, pero de ninguna forma se separó de ella.
la habitación se llenaba con el sonido del chasquido húmedo de sus labios mezclándose con sus respiraciones agitadas, mientras las manos del mayor trazaban suaves figuras bajo la blusa de sooyoung.
— por favor, quédate un rato más… —respondió el otro. y la menor no supo si fueron sus palabras o el tono de voz usado, pero no fue capaz de negarse a su pedido. como si de un momento a otro olvidara las razones por las que debía marcharse, sus labios volvieron a encontrarse y ella depositó besitos castos sobre los de él hasta que la distancia entre ambos se volvió inexistente. las manos del hombre terminaron por alzar su blusa y pronto la prenda terminó abandonada en algún rincón de la habitación.
mientras se tratara de hyunjun, sooyoung no era difícil de cautivar.
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