jueves, 8 de octubre de 2026

IDESERVEIT — CLÁSICOS DEL ROCK EN ESPAÑOL

eres — café tacvba 

con devoción y ternura me entrego a ti, porque mi mente te piensa constantemente.

cuando no estamos juntos, cuento los segundos para encontrarte y que en la compañía del otro podamos escapar de la realidad que nos agota. cedo en tus manos mi pecho abierto, sin armaduras o protección que disimulen lo que siento; aún en mi fragilidad, desnudo mi alma en un mundo donde la intensidad es vista como debilidad, porque quiero entregarme a ti a sabiendas de que con ello te condedo el poder de herirme con crueldad, pero seimpre confiando en tu cuidado y dulzura.

eres la fortaleza a la que me aferro cuando el ánimo me abandona y la luz que me guía en el camino de regreso al edén.

tus brazos se volvieron el refugio que necesito para apaciguar mis dolores en una existencia donde el día a día se siente desgastante. las preocupaciones no desaparecen, los obstáculos siguen llegando y los días malos se mantienen en nuestra realidad, pero tus palabras cálidas me acompañan cuando siento que mi paz se desmorona, brindándome tranquilidad y volviendo cada dificultad más llevadera. te buscaría en cada una de mis vidas, porque mi corazón solo en ti confía cuando todo se siente incierto. y aunque no te ofrezco un amor perfecto, aún con mi fragilidad y mis defectos, trato de brindarte la misma luz que tú le ofreces a mis días más oscuros.  

encuentro en tu existencia un motivo para permanecer en calma y ser mejor cada día, procurando que jamás dudes de la inmensidad de mi cariño. me entrego a ti sin esperar que todo sea perfecto ni que me protejas de las tistezas que acompañan la vida, sino con el deseo de que, cuando el destino nos ponga a prueba, tus pecho siga siendo ese hogar al que tanto ansío regresar.

me entrego a ti porque tu corazón es el camino que quiero recorrer por una eternidad, sin temor de los laberintos en los que tenga que perderme o las distancias que deba atravesar, mientras el destino seas tú, siempre habrá un motivo para continuar. mi cuerpo te busca y mi alma te elige una y mil veces, porque lo que más quiero en este mundo eres. 

IDESERVEIT — CHILL KILL, RED VELVET

op. 04, will i ever see you again?

soooyoung había asistido al edificio de su compañía debido a una reunión con el equipo de planeación, pues había varias propuestas publicitarias que debían revisar en conjunto. es por ello que lo último que la chica pensó escuchar fue red flavor, uno de los sencillo de su banda, sonando en los pasillos.

no era poco común que los trainees de sm entertainment usaran canciones de grupos de la compañía para sus entrenamientos, pero aun así le resultó una agradable sorpresa oír que su música resonara en el lugar. movida por la curiosidad, siguió el sonido de la melodía y se aproximó a la sala de ensayos, descubriendo a sus hoobaes del recién debutado grupo de chicas, hearts2hearts, practicando la coreografía con suma concentración.

fue al preguntar por aquella inesperada elección musical que sooyoung se enteró de que no se trataba de un simple ejercicio de entrenamiento: las chicas se encontraban preparando un cover de red flavor para una premiación en la ciudad de macao.

el hecho la enterneció, pues saber que red velvet representaba un ejemplo a seguir para las nuevas generaciones la llenaba de orgullo. y al observar a las chicas esforzándose tanto, no pudo evitar ver reflejadas en ellas a sus propias compañeras durante la época de su debut.

aunque también la llenaba de nostalgia. porque no importaba lo mucho que sooyoung se esforzara por disfrutar el ahora, inevitablemente el tiempo pasaba en un abrir y cerrar de ojos. y si bien la fémina sentía que dentro de su corazón aún seguía siendo aquella muchachita de 18 años que, llena de sueños, debutó como la maknae de red velvet, habían pasado 11 años desde el lanzamiento de happiness, su sencillo debut. dos grupos femeninos habían debutado desde que red velvet lo hizo, y sooyoung no podía evitar sentir cierto asombro al saberse una veterana en el medio siendo tan joven.

ver a los idols novatos le hacía sentir nostalgia por su propio grupo; extrañaba promocionar con ellas y cantar juntas sobre el escenario. había pasado más de un año del lanzamiento de cosmic, y no tenían claro cuándo podrían volver a reunirse, pues las cinco contaban con agendas llenas de promociones en solitario. pero sabía que eso no significaba que era una despedida, pues sooyoung sabía que las cuatro chicas amaban y cuidaban red velvet tanto como ella misma, y aunque por el momento estuvieran tomando caminos separados, no se trataba del fin.

solo era cuestión de esperar y ser paciente, pues once años atrás jamás habrían imaginado todo lo que llegarían a vivir juntas. y aunque podría sonar como un cliché, ya se habían encontrado una vez… ¿qué les impediría volver a encontrarse?

IDESERVEIT — CHILL KILL, RED VELVET


op. 07 one kiss  

primero empezó con un beso, un contacto casto y delicado en el que sus labios apenas se tocaron. sin embargo, fue como el descubrimiento de algo nuevo; una sensación desconocida que de inmediato la dejó enganchada. no eran demasiados los momentos en los que se encontraban a solas, pero se aseguraban de hacer que cada minuto contara. sus cuerpos parecían buscarse por instinto, acortando una distancia que jamás parecía mantenerse por demasiado tiempo. mientras, sus labios se buscaban con desesperación, volviéndose imposible resistir aquella atracción.

sin embargo, con cada encuentro, sooyoung sentía que perdía un poco de respeto por sí misma. la culpa comenzaba a carcomerla lentamente y se instalaba sobre sus hombros, como un peso que cargaba día tras día. sabía que había cruzado la línea, y que aquella aventura no era simplemente un desliz, pero no le importaba lo suficiente como para detenerse. 

a pesar del remordimiento, sooyoung decidía activamente ignorar la voz en su cabeza que en todo momento le recordaba que estaba haciendo algo imperdonable. porque bastaba con pensar en hyunjun para desear volver a él el día siguiente. y no solo se despreciaba porque no era capaz de resistirse a la tentación, sino porque no se arrepentía de ninguna forma.

— creo que debería irme ya… —murmuró la chica con pereza. sin embargo, a pesar de sus palabras, permaneció acomodada en el regazo del mayor, donde llevaba la última media hora. hyunjun pronunció un «uhum» distraído, pero de ninguna forma se separó de ella.

la habitación se llenaba con el sonido del chasquido húmedo de sus labios mezclándose con sus respiraciones agitadas, mientras las manos del mayor trazaban suaves figuras bajo la blusa de sooyoung.

— por favor, quédate un rato más… —respondió el otro. y la menor no supo si fueron sus palabras o el tono de voz usado, pero no fue capaz de negarse a su pedido. como si de un momento a otro olvidara las razones por las que debía marcharse, sus labios volvieron a encontrarse y ella depositó besitos castos sobre los de él hasta que la distancia entre ambos se volvió inexistente. las manos del hombre terminaron por alzar su blusa y pronto la prenda terminó abandonada en algún rincón de la habitación.

mientras se tratara de hyunjun, sooyoung no era difícil de cautivar.


martes, 6 de octubre de 2026

IDESERVEIT — CHILL KILL, RED VELVET

op. 10, scenery 

era la primera vez que volvía a casa después de una larga temporada de promociones, sin embargo, sooyoung no podía encontrarse más feliz. el sencillo “power up” había sido todo un éxito entre el público coreano, colocando a red velvet como uno de los grupos líderes de su generación. gracias a ello, la cantante fue capaz de comprarles a sus padres una nueva residencia en seúl, lo cual la llenaba de orgullo. tal vez no era un lugar demasiado lujoso, pero sí fue capaz de brindarles un hogar en una zona residencial. su infancia en jeju nunca estuvo llena de opulencia; al contrario, hubo momentos en los que sus padres tuvieron dificultades económicas. es por ello que le brindaba una enorme paz al fin poder darles su propio espacio, uno con un pequeño jardín donde su madre pudiera plantar flores y su padre pudiera sentarse en las tardes a contestar su sudoku.

sin embargo, no importaba qué tan famosa fuera: sooyoung no podría librarse de tener que ayudar a sus padres a empacar. la casa entera estaba completamente desordenada; cajas por doquier, pilas de ropa que su hermana planeaba donar y un montón de libros que su madre quería tirar.

su habitación no era la excepción, por lo que observaba con ligero cansancio la pila de objetos que descansaban sobre su cama. no tenía idea de cuánto tiempo le tomaría decidir qué artículos empacaría, donaría o tiraría, por lo que entre suspiros derrotados acabó dirigiéndose hacia una de las cajoneras. mientras más pronto empezara, más rápido terminaría.

ahí, guardada en lo más recóndito del último cajón, sooyoung se encontró con una pequeña cajita cubierta con stickers de sanrio, lo cual le hizo fruncir el ceño.

no es que no reconociera aquella caja, solo no recordaba su existencia. al menos no hasta ese momento.

con curiosidad, inspeccionó su contenido y se encontró con varios recibos viejos, algunas fotografías sueltas y pequeños post-its con notitas que sus amigas de la escuela secundaria le habían escrito. la fémina no pudo evitar sonreír al leer los mensajes de aliento que aquellas adolescentes le escribieron luego de enterarse de que había sido aceptada como trainee de su actual compañía, sm entertainment.

inevitablemente, no pudo evitar que la nostalgia se apoderara de ella, pues poco quedaba de aquella adolescente que iba a comer tteokbokki con sus amigos todos los viernes después de la escuela. desde muy joven se vio obligada a renunciar a la vida que conocía a cambio de la posibilidad de cumplir su sueño y, a pesar de que jamás se había arrepentido de sus decisiones, en ocasiones sooyoung no podía evitar preguntarse qué sería de su vida en caso de no haber abandonado jeju a tan temprana edad.

«¿hubiera ido a la universidad? ¿qué carrera habría elegido? ¿hubiese contraído matrimonio ya?»

más de una vez pensaba en ello, y muy dentro de sí, le gustaría echar un vistazo a aquella vida. por unos segundos, sooyoung imaginó cómo podría haber sido aquel futuro que nunca llegó a conocer.

y, aun así, no sentía arrepentimiento alguno.

porque tenía a sus miembros, su carrera y una vida entera en seúl. aquella adolescente de jeju había trabajado arduamente para cumplir sus sueños y llegar hasta donde estaba, aunque eso no le impidiera preguntarse de vez en cuando sobre aquel futuro alterno.

con una sonrisa, volvió a guardar la fotografía dentro de aquella caja de sanrio y la empacó en una de las cajas de la mudanza.

porque si no podía regresar a aquellos días, al menos se aseguraría de llevar las memorias consigo.


lunes, 5 de octubre de 2026

IDESERVEIT — CHILL KILL, RED VELVET

op. 02 knock knock (who’s there?) 

— sooyoung-sshi, qué bueno verte por aquí…

escuchó una voz masculina dirigirse a ella, y un escalofrío le recorrió de pies a cabeza al reconocer inmediatamente quién estaba hablando. con evidente sorpresa en el rostro, dirigió su atención hacia él y notó cómo hyunjun le dedicaba una sonrisa suave.


por un instante, sooyoung sintió que contenía el aliento y se mantuvo inmóvil, titubeante. por alguna razón que no terminaba de comprender, aquel hombre conseguía ponerla tan nerviosa que solo pudo atinar a hacer un ademán muy suave con su diestra, a modo de saludo.


el pequeño crush que sentía por el amigo de su novio estaba comenzando a carcomerla por dentro. pero, aun así, la tentación era demasiado fuerte como para enterrarla en lo más profundo de su ser.


aunque a veces parecía ser excesivamente tímido, el pelinegro era amable y siempre se dirigía a ella con calidez. tal vez eso era lo que la había enganchado en primer lugar: hyunjun la hacía sentir vista, como si tuviera su completa atención cada vez que se encontraban a solas. 


algunas veces parecía tratarla como lo que era: simplemente la novia de su amigo. pero, en otras ocasiones, sus miradas se prolongaban unos segundos más de lo debido y parecía acercarse más de lo necesario al hablar. y a pesar de que aquello hacía sentir a sooyoung como una pésima persona, sin darse cuenta había comenzado a corresponder sus gestos: sonreía de manera exagerada, sostenía su mirada al hablar y buscaba cualquier excusa para tocarlo. 


era un misterio para la chica cuándo habían comenzado ese pequeño juego, pero empezaba a gustarle mucho más de lo que se sentía cómoda admitiendo. cuando hyunjun estaba cerca, volvía a sentir algo que en su propia relación parecía haber muerto tiempo atrás. la atracción parecía mútua, y cada vez le parecía más difícil sacárselo de la mente. 


— te ves bien, oppa… —respondió con una sonrisa que le achinó los ojos.


sooyoung no pudo resistirse y terminó aproximándose hacia él unos cuantos centímetros, hasta que sus rostros quedaron demasiado cerca. tanto, que podía sentir su aliento rozarle las mejillas.

quiso pensar que no estaba malinterpretando sus señales cuando, por un instante, ninguno de los dos pareció dispuesto a apartarse. al menos no por el momento. tan solo se observaron el uno al otro, como si ambos estuvieran esperando que el contrario decidiera qué hacer a continuación.


entonces notó que el alto bajaba la mirada hacia sus labios. y supo que era un juego peligroso. pero aun así, decidió que no iba a preocuparse demasiado por las consecuencias.

IDESERVEIT - CHILL KILL, RED VELVET


op. 8 — bulldozer 

aunque las relaciones románticas seguían siendo un tabú en corea del sur, el cantante crush, su pareja, había lanzado un nuevo álbum, y aquello no evitó que sooyoung asistiera a la sesión de escucha. sin embargo, el hecho de tener que asistir a escondidas para evitar que algún medio se enterara de ello le quitaba todo romanticismo al gesto.

sooyoung estaba hastiada de esconderse. a veces fantaseaba despierta con que serían como alguna de las parejas de occidente y podrían vivir su romance bajo la luz pública. soñaba que tendría el control y haría que todo pareciera muy fácil.


pero en el fondo, sabía que su situación actual era lo mejor para la carrera de ambos. aunque eso no evitaba que la chica comenzara a sentirse incómoda con cada día que transcurría. anhelaba vivir un noviazgo normal, pasear con su pareja y apoyarlo cuando el momento lo ameritara, como esa noche; pero de manera libre.


sin embargo, ahí estaba. en la terraza del club, portando una mascarilla que escondía su rostro para evitar ser reconocida. normalmente era una chica extrovertida, pero unos cuantos minutos allí dentro hicieron que la joven solo pensara en escapar.


no era solo la incomodidad de tener que esconderse siempre, sino también cierta sensación de culpa al estar haciendo algo que, en otro momento, le habría provocado ilusión. pero ahora apenas despertaba interés en ella, inclusive muy en el fondo sentía que sus acciones se basaban en lo que debía hacer, no en un deseo propio. aunque, si sooyoung debía sincerarse, la presencia del otro tampoco ayudaba a borrar aquella sensación de vacío que cargaba consigo a diario.


a veces se preguntaba si su pareja sentiría lo mismo, porque él tampoco parecía querer derribar la barrera que poco a poco se había formado entre ambos. dejó de sorprenderla con pequeños detalles, ya no preguntaba por su día y sooyoung juraba que incluso comenzó a mirarla de otra manera.


y la chica no era tan paciente como parecía.


había sido paciente porque entendía que aquello era lo mejor para ambos. había aceptado los límites impuestos por sus empresas, tener que esconder toda foto juntos y lidiar con el acoso en línea por su cuenta, todo con la esperanza de que las cosas mejorarían. lo que no había previsto era que, mientras esperaba a que las cosas cambiaran, ellos también terminarían haciéndolo.

de pronto, su teléfono se iluminó en varias ocasiones y los mensajes de aquel hombre llenaron la pantalla. habían pasado casi cuarenta minutos desde que salió hacia la terraza y él apenas notó su ausencia. suspiró hondo y supo que algo andaba mal cuando no sintió la necesidad de responderle de inmediato; sería su pequeña chispa de rebeldía, porque tal vez aquel era un día importante, pero hoy se regiría bajo sus propias reglas.


por primera vez, no quería pensar en lo que era mejor para ambos, solo quería hacer lo que ella quería sin temor a lo que pensaran los demás. 

IDESERVEIT — CLÁSICOS DEL ROCK EN ESPAÑOL

eres — café tacvba  con devoción y ternura me entrego a ti, porque mi mente te piensa constantemente. cuando no estamos juntos, cuento los s...